Borrar

Un proyecto con

PUBLICADO

2 junio 2026

COMPARTIR

Cuando la IA deja de ser humo: cómo puede una pyme usarla sin perder el criterio

La jornada Hablemos de Inteligencia Artificial para pymes, organizada por Vocento con el apoyo de Orange Empresas en Sevilla, abordó una cuestión que ya no pertenece al futuro: cómo pueden las pequeñas y medianas empresas incorporar la IA en su día a día para vender mejor, atender mejor y ganar eficiencia, sin caer en la moda ni delegar en la tecnología aquello que todavía exige método, supervisión y juicio humano.

Author

DANIEL MÉNDEZ

HABLEMOS DE

Cuando protegerse es seguir creciendo: la ciberseguridad entra de lleno en la agenda real de la pyme

La jornada organizada por Orange Empresas junto a Vocento y Las Provincias en Valencia puso el foco en una idea cada vez más urgente para las pequeñas y medianas empresas: digitalizarse ya no consiste solo en incorporar tecnología, sino en hacerlo con la seguridad, la preparación y la capacidad de respuesta que exige un entorno cada vez más expuesto.

Ana García Novo

Compartir

Ned Ludd posiblemente no existió nunca. Pero su nombre todavía resuena hoy. Según la leyenda, fue un aprendiz inglés que, a finales del siglo XVIII, destrozó los telares donde trabajaba, en protesta por unas pésimas condiciones de trabajo. Años después, a comienzos de la Revolución Industrial, los propietarios de las fábricas que ya empezaban a surgir en Inglaterra, empezaron a recibir misivas amenazantes firmadas por un tal Ned Ludd. Las protestas que siguieron dieron nombre al ludismo, un movimiento obrero que protestaba contra la mecanización y el uso de las nuevas máquinas industriales.

 

Rodrigo Taramona, divulgador tecnológico, conferenciante y creador de contenido, lo citaba el pasado 28 de mayo en Sevilla, en la jornada Hablemos de Inteligencia Artificial para pymes, organizada por Vocento con el apoyo de Orange Empresas. La llamó la falacia ludita: esa idea, repetida con cada gran salto técnico, de que las máquinas llegan para sustituirnos. La inteligencia artificial, defendió Taramona, obliga a mirar de nuevo esa vieja discusión. Pero esta vez con un matiz incómodo. “Ahora no hablamos sólo de una máquina capaz de hacer muy bien una tarea concreta, sino de una herramienta que, cuando aparece otro trabajo por completar, parece responder: ‘Aguántame el cubata, también te puedo hacer una herramienta que haga esto’”, dijo. Y se escuchó alguna risa en el auditorio.

¿Significa esto que nos va a robar el trabajo? Taramona, que acumula un millón de seguidores en redes sociales, saca otras conclusiones, especialmente relevantes para las pymes. “Esto significa que ahora vosotros, en vuestra pyme, si queréis hacer una nueva herramienta, si queréis hacer una web, podéis sentaros y hacerlo”. Y si no sabes, la IA te puede ir enseñando cómo hacerlo.

Rodrigo Taramona

La IA es la primera herramienta que te enseña a usarla si le preguntas bien

Divulgador tecnológico, conferenciante y creador de contenido.

“Pronto habrá una compañía de mil millones de dólares gestionada por una persona, predijo Sam Altman [director ejecutivo de OpenAI, creadora de ChatGPT]. De lo que hablaba Sam Altman es de una persona con un ordenador y con una red de agentes de inteligencias artificiales. Esto significa que ahora vosotros, en vuestra pyme, si queréis hacer una nueva herramienta, si queréis hacer una web, ya no tenéis que sentaros con alguien a contárselo todo: os sentáis, lo hacéis con inteligencia artificial. Probadlo, porque el mundo que estamos viviendo no tiene nada que ver con el que vamos a vivir dentro de unos años”.

Por eso Sam Altman dijo hace algún tiempo que pronto habría una compañía valorada en mil millones de dólares, manejada por una sola persona. “Y esa profecía se ha cumplido”, recordaba Taramona. Y tiene especial relevancia para las pymes. “De lo que hablaba Sam Altman es de una persona con un ordenador y con una red de agentes de inteligencias artificiales”, afirmaba durante la jornada, antes de repasar herramientas como ChatGPT o Gemini. Defendió también el uso de otras menos conocidas, como Vibe Coding: permiten programar sin conocimientos específicos, ya que es la inteligencia artificial quien traduce a código lo que le pedimos. A modo de ejemplo, mencionó v0, una plataforma creada por Vercel, conocida como ‘el chatGPT de las páginas web’. Citó también a los agentes de inteligencia artificial como el gran salto. Asistentes capaces de atender llamadas, gestionar citas o pedidos, responder por WhatsApp,responder a preguntas frecuentes. Con ellos, la entra de lleno en la gestión diaria, no como juguete tecnológico.

Tras Rodrigo Taramona, llegó el turno de la mesa redonda De la teoría a la cuenta de resultados: cómo la IA ya está cambiando las pyme, moderada por Isabel Aguilar, periodista de ABC Sevilla. Junto a ella, subieron al estrado Asier López, CEO de Elevam, y a Carlos Pérez, cofundador de CoverManager y director de innovación. Aquí el debate se centró en qué están haciendo ya sus negocios con la IA. “Nosotros estamos utilizando la inteligencia artificial para todo”, aclaró Asier López sin tapujos en la primera frase de su intervención. Y aseguró que la cuenta de resultados de su compañía, una agencia de marketing y consultoría de crecimiento para empresas, ha mejorado en un 40 por ciento. Muchas empresas, aseguró, empiezan a usar IA para reducir costes. Él propuso ir más allá: usarla también para vender mejor, mejorar el servicio y aumentar ingresos. Ahí es donde, a su juicio, se marcará la diferencia.

Así se vivió la jornada sobre Inteligencia Artificial para PYMES en Sevilla

Carlos Pérez llevó el debate a un sector mucho más cotidiano: los restaurantes. CoverManager empezó a trabajar hace años en un problema muy concreto. Un cliente llama para reservar un viernes a mediodía, justo cuando el restaurante está lleno y nadie puede coger el teléfono. O llama de noche, cuando el local ya está cerrando. En ambos casos, una reserva puede perderse. La IA permite atender esas llamadas, confirmar horarios, cancelar mesas, responder dudas y mantener abierto un canal de atención cuando no hay una persona disponible.

La conversación acabó entrando en una pregunta inevitable: qué pasa con las personas. Ni Asier López ni Carlos Pérez plantearon la IA como un sustituto automático de equipos. Hablaron más bien de una nueva forma de trabajar. Y de una habilidad que, según Pérez, va a ganar peso: saber pedir bien las cosas. “Ahora lo que se valora es que sepas especificar adecuadamente, no a una persona, sino a una IA, cómo hacer un buen trabajo”, explicó. No basta con lanzar una orden y esperar un resultado útil. Hay que saber formular, dividir el proceso, corregir y detectar cuándo la respuesta no sirve.

López añadió otro matiz. La IA puede ayudar mucho, pero no ordena por sí sola lo que está mal planteado. “Si tu empresa está desorganizada, lo que va a hacer la IA es hacer una empresa mejor y más desorganizada”, advirtió. La frase resume bien una de las ideas de la mesa: estas herramientas amplifican. Si hay método, pueden acelerar. Si hay confusión, también.

01

La IA no va de hacerlo todo, sino de empezar bien

4 claves

1

La IA no va de hacerlo todo, sino de empezar bien

La jornada dejó una advertencia clara: el error más común es querer automatizarlo todo de golpe. Para una pyme, el camino más sensato empieza por detectar un cuello de botella concreto, probar con un piloto pequeño, medir el impacto y escalar solo cuando tenga sentido.

02

El criterio humano gana valor

11

El criterio humano gana valor

Asier López y Carlos Pérez coincidieron en una idea central: la IA puede acelerar procesos, analizar datos o generar propuestas, pero necesita dirección y supervisión. Saber preguntar, especificar, revisar y decidir qué sirve será una competencia cada vez más importante.

03

La IA útil resuelve fricciones reales

111

La IA útil resuelve fricciones reales

Desde las reservas telefónicas de un restaurante hasta la preparación de propuestas comerciales, la atención al cliente o la gestión de facturas, los ejemplos más útiles no fueron los más futuristas, sino los que ofrecen herramientas para eliminar esperas, tareas repetitivas o información perdida.

04

Sin datos y gobernanza, no hay escala fiable

1V

Sin datos y gobernanza, no hay escala fiable

Daniel Manzano puso el acento en una condición básica: antes de desplegar IA en serio, una empresa debe saber qué datos usa, quién accede a ellos y cómo se integran en sus procesos. Probar es necesario, pero escalar exige orden.

Y luego está el error. Porque la IA se equivoca. “No es perfecta para nada”, recordó López antes de hablar de las alucinaciones, esas respuestas falsas que aparecen formuladas con una seguridad casi incómoda. Pérez lo llevó a una comparación muy sencilla: “Es como cuando contratas a un becario y el becario te la lía”. La herramienta puede trabajar rápido, puede resolver mucho y puede hacerlo con aparente solvencia. Pero alguien tiene que mirar. “Es responsabilidad nuestra utilizar adecuadamente la IA”, remató. La supervisión no es un detalle. Es parte del trabajo.

Para cerrar la jornada, Daniel Manzano, Tech Lead de IA & Datos en MasOrange, planteó una intervención con un destacado enfoque práctico: cómo pasar de la curiosidad a una implantación razonable. “Un error muy común es querer empezar con todo a la vez, automatizar todo de golpe, empezar a aplicar IA en absolutamente todo, hasta en el cepillo de dientes”, advirtió. La recomendación fue justo la contraria. No empezar por la herramienta, sino por el proceso. Mirar dónde se pierde tiempo, qué tareas se repiten, qué información cuesta encontrar o qué parte del negocio se atasca con más frecuencia. “Identificar dónde tenéis ahora mismo un cuello de botella”, planteó Manzano, antes de hablar de modelos piloto, fáciles de medir y pensados para comprobar si la solución realmente aporta algo antes de escalarla.

También puso sobre la mesa una idea menos habitual en este tipo de conversaciones: no solo hay que medir el retorno de la inversión, sino el riesgo de no actuar. “El riesgo de la no inversión también es muy importante”, señaló. En otras palabras: la IA tiene un coste, pero quedarse quieto también puede tenerlo. Sobre todo si clientes, competidores o proveedores empiezan a trabajar de otra manera.

El otro gran aviso tuvo que ver con los datos. Manzano recordó que muchas empresas ya tienen IA dentro de herramientas que utilizan cada día, desde Copilot hasta Gemini o sistemas integrados en sus CRM. Eso facilita empezar, pero también obliga a hacerse preguntas incómodas: qué información se introduce, quién puede verla, cómo se protege y qué pasa cuando una pyme trabaja con datos de terceros. “El tema de cómo están tus datos y quién tiene acceso a ellos es muy importante”, advirtió. A partir de ahí, fue repasando usos bastante concretos: atención al cliente 24 horas, asistentes por voz o chat, cualificación de oportunidades comerciales, soporte técnico de primer nivel, análisis de llamadas, predicción de ventas, detección de anomalías, automatización de facturas o recordatorios de impagos.

Vista en conjunto, la jornada de Sevilla, dejó una idea bastante clara para cualquier pyme que mire la IA con interés, pero también con cautela. No se trata de hacerlo todo ni de hacerlo de golpe. Tampoco de delegar el negocio en una herramienta. Se trata de empezar por algo concreto, probar, medir, formar a los equipos y mantener siempre el criterio dentro del proceso. La IA puede ayudar a vender mejor, atender mejor y decidir con más información. Pero solo cuando deja de ser una promesa abstracta y empieza a trabajar sobre necesidades reales. 

La próxima parada de esta serie de conferencias englobadas con el nombre Hablemos de… para pymes y organizada por Vocento con el apoyo de Orange, será en Gijón el 25 de junio, centrada en la gestión logística y el transporte, un aspecto clave para la competitividad de las pymes industriales y de servicios.

Relacionados

HABLEMOS DE

UN ECOSISTEMA DE APOYO PARA LA DIGITALIZACIÓN



En un entorno donde la innovación avanza con rapidez, muchas pequeñas y medianas empresas se enfrentan a un reto común: convertir la tecnología en una auténtica palanca de crecimiento. No se trata de incorporar más herramientas, sino de identificar cuáles aportan valor real y cómo integrarlas de forma eficaz en sus procesos, sin desviar recursos ni perder el foco en su negocio. Con esa visión nace “Hablemos de… para PYMES”, un proyecto que prioriza la comprensión frente a la complejidad, y que pone el conocimiento práctico al servicio de quienes toman decisiones cada día. Un espacio pensado para compartir experiencias reales, soluciones contrastadas y aprendizajes aplicables, de la mano de quienes ya han recorrido ese camino. Porque en Orange Empresas no solo ofrecen tecnología: facilitan su comprensión, su aplicación y su impacto. Como socio estratégico en la transformación digital de las pymes, están para acompañarlas con lo que necesitan, cuando lo necesitan.